viernes, 2 de diciembre de 2016

Velázquez: Acerca de mi artículo sobre mi descubrimiento del prototipo del retrato de Felipe IV de 1631 por Velázquez

                                          Fig.1. Detalle del retrato de Felipe IV 

Anuncio a mis seguidores que  he decidido publicar en este blog el artículo con mi investigación sobre el cuadro procedente de subastas Ansorena 2010 (Fig. 1).  La entrada en la que resumía mi investigación ha recibido muchas visitas pero me desilusiona la ausencia de comentarios. Las  revistas españolas que me conocen como Archivo Español de Arte y Goya aceptaron en principio el artículo ...pero los evaluadores se lo cargaron sin ni siquiera manifestar interés en ver el cuadro. El catálogo de Ansorena lo reproducía en página completa pero de un  color muy diferente al original. Al no retirarlo el propietario el cuadro reapareció dos veces mas durante el año 2010 . Yo mismo no me apercibí de su calidad hasta que lo pude ver bien en la subasta de Diciembre. El precio había descendido hasta los 10.000 euros desde los 30.000 iniciales siempre como "Taller de Velázquez". Pedí una luz potente y satisfecho del análisis subí a la segunda planta para hablar con el especialista que tenía documentación no menciomnada en el catálogo. Segun la revista argentina Histonium P.M.Bardi lo creía auténtico. El propietario argentino lo llevó a Barcelona donde fue restaurado bajo la supervisión de Gudiol. Decidí adquirirlo - por el precio de salida - seguro de que había hecho un gran descubrimiento. Me fuí entusiasmado al Casón del Museo del Prado para consultar con Javier Portús mostrándole imágenes y catálogo. "Buena impresión pero necesito la autorización de Finaldi para verlo". Gabriele Finaldi caballerosamente accedió honrando nuestra buena amistad aunque me manifestó por teléfono  que el no  reconocía en el cuadro la mano de Velázquez. Al parecer lo habia visto ya en Ansorena .Portús vino a mi casa y no negó la posible autoría pero apuntó ·que tenía "partes flojas" . Trage a la conservadora Rocío Dávila a casa y me aconsejó que lo restaurase solo el Prado recomendandome a Portús como máximo conocedor  del pintor sevillano.Jubilada me manifestó despues que no quería sacrificar su tiempo que necesitaba para ocuparse de sus nietos. Nada que objetar.  Compuse un artículo con mis investigaciones e ideas propias. Pero chocó con los anónimos evaluadores de Goya y Archivo que me reprochaban que el artículo se proponía exclusivamente demostrar que el cuadro procedente de Argentina era el original o mas bien la parte principal del prototipo que todos los autores creen perdido.Otro me preguntaaba que porqué Bardi no lo habia publicado en una edicion posterior ignorando que el catálogo de Velázquez del profesor Bardi solo conoció una edicion aunque tuvo varias reimpresiones. Sigo creyendo en los resultados de  mi investigación  que  reconstruye el rastro de esta pintura que originalmente debía ser el retrato de cuerpo entero de Felipe IV que Velázquez hizo a su regreso de Italia en 1631 para formar  pareja  con el de la reina Isabel de Borbón actualmente en la colección Wildenstein de Nueva York. Fue don Mariano Rodriguez de Rivas quien lo vendió al coleccionista argentino Vairo segun se deduce de la referencia de Histonium.Me temo que los evaluadores se proponian ante todo no disputar la terminante opinión de Finaldi que habia circulado por los aledaños del Prado. La  direccion del Prado no  acepta el cuadro para su estudio y  restauración como pedía Rocío Dávila.Lo lamento y mantego mi opinion. El cuadro sigue en mi casa y cuando muera yo lo herederá mi hijo Miguel que me ayudó a pagarlo a Ansorena.

No soy un novato en estos menesteres de descubridor. Un  Murillo, un Eugenio Lucas importante , un Zurbaran (ambos publicados en Archivo y Goya) y un Guido Reni lo avalan. Los dos primeros vendidos al Estado y hoy en el museo de Valencia y en el Prado respectivamente. El Zurbaran volvía a Sevilla desde el puerto de Londres listo para su presentacion en la misma Cartuja de donde procedía según mi investigación . Allí se celebraba la Exposiciçon Universal de Sevilla cuando el incendio fortuito terminó con su existencia viajera. Aparte de los tres picassos de primera época con el famoso Gypy Boy de Horta 1898´...Buen ojo cultivado en años de observación y estudio. Y después laboriosa y cuidadosa investigación de fuentes y doctrina.Aprovecharé algunas observaciones críticas para mejorar el texto que decido colgar en mi blog a fin de que pueda ser conocido y comentado por los especialistas velazqueños de todo el mundo. Todos coinciden en que se perdió el prototipo del que son copias los retratos de Viena y San Petersburgo. Yo creo que el que presento es lo que queda de aquel despues de los destrozos del palacio del Buen Retiro en la guerra de la Independencia.Mayo 2019. 

sábado, 10 de septiembre de 2016

Ismael Smith se anticipa a King Kong



El 13 de abril de 1924 Ismael Smith, cinco años después de llegar a Nueva York para avecindarse aquí con su madre y hermanos, traza a lápiz  cuatro dibujos sobre papel grueso en sentido horizontal de las páginas de 32,5 cm. con un tema sorprendente: La Bella y la Bestia. La anotación de la fecha hecha mecánicamente con un aparatito muy común en la época no permite precisar el orden del proceso creativo. En sus  largos años neoyorquinos Ismael utilizaba el lápiz para crear lo que imaginaba o copiaba. Primero con trazo suave que adquiría pronto firmeza hasta su terminación. Sólo si se sentía enteramente satisfecho con la imagen lograda volvía con un nuevo instrumento, la pluma cargada de tinta china, para reforzar sobre las líneas de lápiz lo que quería plasmar. Y por supuesto raramente se decidía a inscribir su nombre con la fecha y lugar. Por eso, creo que su hermano Paco rememorando en su casa de Irvington, solía decir que su hermano nunca terminaba nada. Una evidente exageración que prueba el escaso interés que prestaba al talento de su hermano (Fig. 1)




Fig.1 Mono gigantesco acariciando a una mujer que huye



First: I remain my followers from U.S.A. that Ismael Smith lived and died in New York from 1919 until 1972. Over there he is only remembered for his Ex-Libris or Book- plates.
Ismael Smith era un gran dibujante animalista. Sus cuadernos de apuntes de Barcelona y Paris lo atestiguan. Y las ilustraciones del libro Cabeza de Pato (Ed. Muntañola, Barcelona 1921) realizadas a tinta en 1917 lo prueban suficientemente. Otro ejemplo relacionado con el tema de esta entrada (Fig.4) demuestra su poder de observación y el dominio de su técnica con la tinta china.  Obsérvese en el primer dibujo trazado de primera intención con una seguridad pasmosa pese al difícil encaje  de los personajes en el rectángulo de papel, el cuidado que se advierte en matizar el trato amistoso del gran mono hacia la bella rubia desnuda, su presa . Los dedos, un tanto humanizados,  acarician la cabeza o al menos tratan de hacerlo  mientras su pie derecho casi roza el lindo pie izquierdo de la ninfa . En los otros dos dibujos (Figs. 2 y 3) el gran Mono parece haber descubierto a la  joven que huye en la distancia y en otra pose distinta al primero se entretiene en jugar inocentemente con su presa  sujetándola por los pies. La expresión facial del orangután  en los tres dibujos refleja ilusión en lugar de fiereza. En el primero que es el más acabado casi se diría que el dibujante trata de expresar sentimientos amorosos. En definitiva estamos ante una representación anticipada de lo que supuso en la escena mundial el estreno de la película de la RKO Films King Kong en 1933. El viejo mito del poder atávico del macho sobre la fragilidad de la hembra que tiene un renacer inesperado en algunos cuentos de la literatura francesa del XVIII, como el titulado La Bella y la Bestia de Madame Leprince de Beaumont,  ya había interesado al joven Ismael que plasma en sus primeras esculturas motivos resaltando el contraste entre la bella joven que se deja abrazar por el hombre de manos y cara semibestiales. Por ejemplo El Beso Pareja asomada a un escaparate.   






 

Fig.2 . Gran Mono acariciando los pies de la Bella



Fig.3 El gran Mono persigue a la Bella






Fig. 4. Chimpancé con tazón decorado (proyecto de publicidad)