lunes, 28 de octubre de 2013

Julian Alangua escultor vasco y pintor peruano ha muerto



Alangua (Bilbao 1916- Lima 2013) ha fallecido de muerte natural, es decir de viejo. Me llamó hace unos días su esposa Margarita desde Lima para comunicármelo como buen amigo que era de quien se sentía donde quiera que estuviese - Nueva York, Dallas o Lima – un vasco  español.

El título que doy a este obituario es una forma simplista y puramente personal de su doble actividad como artista aunque es preciso añadir que cultivó con asiduidad obsesiva el dibujo y que conozco a coleccionistas de su obra que consideran esta última faceta la más brillante y original. Como escultor hay que distinguir su copiosa producción de imaginero religioso que deja numerosas vírgenes, crucificados y santos en iglesias y conventos de España y Latinoamérica del escultor que trabaja en su estudio moldeando barros que se transformaran en esculturas de bronce con claras referencias a Moore , Oteiza y Chillida. El pintor y dibujante Alangua se inscribe de una manera natural – aunque él mismo no tuviera clara conciencia de su asimilación estética –  en el mundo del color matizado con exuberancias tropicales  y el trazo anguloso expresionista de artistas como el guatemalteco Guayasamin o el cubano Mario Carreño. Su paleta mezclaba pigmentos para alumbrar amarillos de frutas como el mango o el plátano, verdes , morados y rojos intensos que parecen destilar sabores de sandías, higos  o pimientos. En pintura y dibujo le gustaba aprovechar toda la superficie de lienzo o papel, esclavo del horror vacui, lo que es característico también de la Escuela del Sur.

Julián Alangua fue becario a los 16 años de la Diputación de Vizcaya  y pronto ganó en Madrid la medalla del primer premio de la Exposición Internacional  de I946 cuyo presidente era el Marqués de Lozoya, Director General de Bellas Artes. En una presentación del catálogo de una exposición del artista dice Lozoya:”Era yo director general de Bellas Artes y un buen día me llamó por teléfono el Conde de Romanones , el famoso político liberal  que presidía la Real Academia  de Bellas Artes de San Fernando. Me habló de algo que le tenía admirado. Un muchacho bilbaíno, que apenas había cumplido el servicio militar, le había retratado en un busto, que a su juicio superaba a los que le habían hecho los mejores escultores…Desde entonces he seguido la carrera artística de Julian Alangua, con el que me une una excelente amistad…La fina percepción de Alangua para captar el natural, su maestría en el modelado, hacen de él, un gran retratista…” 

En efecto Alangua tenía gran facilidad para captar el parecido y en sentido comercial debe a este género gran parte de lo que ganó en su larga carrera profesional en América y España. Sus años de juventud en Madrid los dedicó a la imaginería religiosa pues como otros escultores de la postguerra se ocuparon de sustituir las imágenes destruidas durante la guerra civil. Según el texto de Lozoya : Son de Alangua el gran Santo Domingo de la iglesia madrileña de dicha advocación; las Santas Isabel y Teresa de la Iglesia de Chamberí; la magnífica Asunción del retablo mayor de la catedral de Santander ; los Sagrados Corazones en el Sagrario de la Catedral de Segovia; varias obras monumentales talladas en piedra en la restaurada catedral de Santander y en la iglesia de la Sagrada Familia de Vallehermoso .De su largas estancias en Perú donde se casó  y en Brasil quedan numerosas esculturas religiosas aunque de muchas de ellas no aparece su nombre como autor pues tenía la mala costumbre de terminar las obras escultóricas sin firmarlas.
Pero su  pasión era la escultura de tema original a partir del barro. Los temas van desde  la maternidad, el beso o los equilibristas a los tótems donde se encierran ritos y  creencias de la América pre-hispana. Expuso en Nueva York, Lima, Rio de Janeiro, Madrid… Se merece una antológica en su querido país vasco.  Enrique Garcia-Herraiz  (Madrid 25-10-2013)
Alangua realizando el busto del autor en 2006

          



Homenaje al Guernica, New York 1965. (Bronce 26 x 28cm.)

martes, 24 de septiembre de 2013

Addenda to the Reappraisal of the Academic years of Picasso at Llotja School of Barcelona

The new catalogue of Picasso’s academic nude’s paintings from Llotja School of Barcelona.
Originals, sure and attributed. The most important consequence of the legitimation of the Yoshii catalogue works as described in the main text of this article is the need to enlarge the sum of sure and authentic production of the young Pablo during his apprenticeship at the art school of Barcelona. We propose to make the list separating three different provenances although they all have in common its origin in the place where they were produced by Picasso. 1. The seven paintings catalogued and preserved at the Picasso Museum od Barcelona: MPB 110.047, 110.048, 110.050, 110.052, 110.056, 110.057, 110.069, 110.077 2. The paintings reproduced and studied by Palau in the Yoshii catalogue. And finally 3. A small group of paintings that were authenticated by Picasso many years after he painted them. : Head of a Bearded Man Llotja Art School Model ,from the Fundació Palau at Caldes de Estrac (illustrated in the Addenda), Academic Portrait of a Bearded Old Man included in the Zervos Cat VI.21 (whereabouts unknown) and Head of a Boy.Llotja Model ,oil or guouche on paper first published by Palau I fig.212 as from 1897 and again in Yoshii Cat fig.34 where it indicates as provenance The artiste's heirs . There is a contradiction about this portrait of the boy assigned by Palau to 1897 when Picasso was not a pupil any longer of Llotja. Palau explains (Yoshii Cat p. 30) that Picasso after painting the child of fig.3 Yoshii Cat.,(fig 7 of "A Reappraisal") “some time later…traced the face of his model probably by memory …, in a fit of inspiration “.Praising both works it ends his section under the heading Humanity and Art reaffirming that “…It is obvious that the dialectic Picasso established with the models of the Llotja was something new and unexpected “. Certificates This strict criteria to isolate the sure paintings – I leave aside the academic drawings included in the gift of 1970 to the Picasso Museum of Barcelona which fortunately conforms a larger ensemble - places the works of this type attributed to Picasso by way of a certificate in a secondary class. No matter how distinguished is or was the author of the certificate, text or institution we must recognize due mainly to the nature of the academies executed in a classroom under professional supervision the necessity to separate them from the first group. It is not my purpose to deny the well established reputation of Josep Palau i Fabre as the top expert in the early work of Picasso as it is amply explained in the article. Equally only praise and gratitude deserves Maya Picasso for her attention to the dispersed production of her father. Christies and Sothebys accepted only their certificates to admit Picasso’s newly discovered works. The certificates given by Palau can be consulted at the Palau Foundation in Caldes de Estrac. I personally trust all of them with a couple of exceptions but this is my own judgment and opinion which cant macht the historical evidence. Final considerations The lot of seven paintings of the MPB (group 1) does not represent well the talent and application of the pupil Pablo Ruiz Picasso during his Llotja courses. Only three of them present the model in full and one with two fragments cut out . Two others shows only the head and torso , one with a big square cut out. And two are pictures of head and shoulders, one with important losses of paint and the other in good condition and of a superb quality representing the androgynous young model who was a favorite of Picasso.The Barcelona`s Museu Picasso and the Picasso Administration of Paris ought to take steps and get proper account of the importance of the oils exhibited in New York 1996, by far more representative and selective. The lack of attention to the academic pieces of Picasso has something to do with the considerable amount of interesting existing works which the artist did en those two years of Barcelona schooling. It is amazing the activity of the boy of 15 to 16 years old. In the morning the  classes at the Academy and the rest of the day and festive days drawing and painting at home , in the workshop of professor Garnelo or anywhere outdoors or indoors. Apart from the numerous sketch ‘books and drawings full of portraits of his near family mostly the father, Pablo accomplished in those years several major paintings. In the spring of 1896 The Altar Boy (El Monaguillo) today at the Montserrat Museum and The First Communion (La Primera Comunión) which was exhibited in the Exposición General de Bellas Artes of Barcelona receiving very favorable critiques. And part of the problem of accepting the importance of the academic production lies in the prejudice of the French art writers like Pierre Daix  to belittle the Spanish years to the realm of the anecdotic or indifferent. E.G-H- Sept.2013

sábado, 7 de septiembre de 2013

Picasso en el Parque del Retiro


(F.I) "Autorretrato de Picasso con dos gatos" Dibujado en Madrid curso de 1897-8.

Llevo muchos años acumulando notas, recortes de catálogos de subastas con cuadros relacionados con la estancia de Picasso en Madrid cuando el padre y la familia Ruiz Picasso decidieron enviar al joven Pablo a estudiar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. También colecciono libros dedicados al Madrid de 1897-8 como el tomo de Blanco y Negro de 1899 donde se incluye la famosa viñeta satírica de Xaudaró, única referencia gráfica de aquel cuadro que el joven Pablo pintó en Horta 1898 con destino a la Exposición General de Bellas Artes para complacer a don José, el profesor de la Escuela Llotja de Barcelona, padre y modelo favorito del aventajado alumno de dicha academia que había ganado una mención honorífica con "Ciencia y Caridad"...Todo esto es conocido...pero no lo suficiente y muchos autores lo pasan por alto o lo menosprecian desde Cirici Pellicer en 1946 hasta hoy día como Pierre Daix y John Richardson. En esta entrada solo quiero incluir la introducción de lo que espero llegará a ser un libro o mas bien un librito si la editorial no se asusta del coste de los derechos de reproducción. Tradicionalmente marginada la significación de las estancias de Picasso joven en la capital de España la contemplación por primera vez en directo en una galería de arte de Madrid del maravilloso cuadro “La Pareja” (Fig.2 o/c, 52x44cm) que representa a un joven galán cubierto con sombrero y capa abrazando románticamente a una muchacha rubia junto a un estanque del parque del Retiro de Madrid, obra conocida desde su aparición en una subasta de Sothebys, Londres,11-11-1987, reproducida sin comentarios por Richardson (Picasso. Una Biografía Vol. I 1881- 1901 p.92) y también (aunque no exhibida) en el catálogo de la exposición Picasso: Paisajes 1890-1912 (p.76) del Museo Picasso de Barcelona en 1994, me ha estimulado a sumergirme en la escasa documentación del año académico madrileño del gran pintor malagueño.

 Espero justificar sobradamente el título pero mi ambición excede los límites de lo que pintó y dibujó en el bello parque madrileño ya que intento repasar la producción y significado de aquel curso en el que Picasso no perdió el tiempo sino que simplemente decidió aprovecharlo mejor eligiendo principalmente el estudio de la naturaleza en el Retiro, el de la figura humana en el Círculo de Bellas Artes y en el Museo del Prado la observación y copia de los grandes maestros que no había tenido hasta entonces ocasión de conocer.. De todos y cada uno de tan variados escenarios nos quedan testimonios de su laboriosidad, escasos comparados con lo que se debe haber perdido. Este enfoque positivo de la etapa madrileña de Picasso no es muy común entre los especialistas más reputados. Richardson que le dedica un prolijo capítulo – el 6 - en el citado primer volumen ya lo expresa en la primera página del mismo: “Los ocho o nueve meses (octubre de 1897-junio de 1898) que Picasso pasó en la Academia de San Fernando (¿¡) conforman uno de los periodos más enigmáticos de su vida juvenil. (…). Ël, que había invertido tantas energías en ampliar sus perspectivas y refinar su técnica, perdió ímpetu (…).Las pinturas de Madrid no muestran ni la confianza ni el carácter de los retratos realizados poco antes en La Coruña.(…).Las melancólicas escenas otoñales del parque del Retiro deben mucho a….Santiago Rusiñol.(…)La copia del Felipe IV de Velázquez es más bien mediocre…".Ante tanto negativismo apriorístico no queda más remedio que revisar la información y completar el catálogo de obras, algunas poco conocidas o inéditas hasta ahora. Picasso, repetimos, no perdió el tiempo en su segunda estancia en Madrid. Resaltemos las cinco primeras experiencias que Picasso vivió en Madrid: 1. Primera vez que vive independiente y libre de la familia 2. Primera declaración escrita de su ideario artístico de "no seguir una escuela determinada pues eso trae consigo el amaneramiento". (Carta a Bas del 3-11-1897) 3. Primera vez que dibuja modelos desnudos de mujer (Círculo de Bellas Artes) 4. Primera representación de una ventana que sería un motivo muy característico de su obra temprana y de madurez en Paris (“Balcón” lápiz sobre papel MPB 111.353). 5. Primera oportunidad de estudiar y copiar las obras de los grandes maestros en el Museo del Prado, la Academia de San Fernando y Toledo.(Velázquez, El Greco..)

 Centrémonos en esta entrada en la génesis del cuadro mal titulado La Pareja que bien podría llamarse Pareja amorosa en el Retiro o mejor El Beso recogiendo el nombre del gran dibujo preparatorio que publicamos para goce de los picassianos que creen que el genio del malagueño no se forjó exclusivamente en Paris. (Fig.2) .Ya he conseguido subir (pero incompleto) este raro dibujo que reapareció en Caja Madrid procedente de los herederos de la cupletista Adela Martino Tomé, amiga del joven Pablo en Madrid. No se vendió y al enterarme lo adquirí yo y lo pagó la sociedad Militifeme de amigos inversores de arte. Pronto ascendió a las alturas de la casa Christies neoyorquina - Nov. 12, 1997 lot. 247 El Beso 30,5 x 23 cm. De 5 millones de pesetas subió a 290.000 $ desde una salida de 60.000. El bien redactado texto apuntaba la posible influencia del lejano Edward Munch.El Grito es de 1893 y el grabado de Madona de 1895.Dudosa influencia. 


Fig. 2




Fig.3 




miércoles, 14 de agosto de 2013

Velázquez: El Prototipo del retrato de Felipe IV de la pareja de Felipe IV e Isabel de Borbón..

Habiendo prometido en la introducción de este blog, noticias sobre el descubrimiento de un retrato que  Velázquez debió hacer al rey al regreso del pintor de su primer viaje a Italia cumplo con esta entrada  con la inserción de algunas imágenes y el resúmen del contenido de la investigación que este autor lleva realizando desde finales del año 2010 cuando el cuadro  apareció por última vez en Subastas Ansorena de Madrid.
                                            Detalle mostrándo la mirada del Rey. (Fotos Municio)

Resumen: Ante la aparición en una subasta de Madrid de un retrato de Felipe IV de excelente calidad, atribuido por la galería al Taller de Velázquez, el autor examina la serie iconográfica de la pareja real de Felipe e Isabel de Borbón, concentrándose en el primero que la doctrina considera basado en un prototipo de mano de Velázquez que se ha perdido. La investigación sigue el rastro del prototipo que el pintor real haría  a su vuelta de Italia en 1631 inaugurando la "segunda manera" de la imagen del personaje, con melena y bigote levantado y el mentón prominente de los Habsburgos, que puede ser el que cita el Inventario de 1794. El cuadro procede de Buenos Aires donde el profesor florentino Bardi lo juzgó auténtico, según se dice en la revista argentina Histonium (n.394 marzo1972). Está dañado en la parte superior de la cabeza y oscurecida la ropilla que cubre el pecho donde se distinguen la botonadura y un detalle de la  manga con un adorno que confirma su identificación con la serie de retratos de cuerpo entero que se conservan en Viena, San Petersburgo y Hampton Court. Está recortado pues debió sufrir amputaciones por el fuego duarante la guerrra de la Independencia que afectó al Casón del Retiro donde se guardaban los retratos de la casa de Austria. El autor trata del tema de la resemblanza- el parecido - de los retratos del rey de Velázquez revisando las ideas de López-Rey. En esta ocasión el pintor buscó la verdadera imagen del soberano sin idealizar sus facciones como probablemente hizo en los retratos de la misma década para el Salon de Reinos y la Torre de la Parada.  

El reaparecido retrato de Felipe IV y su pareja, Isabel de Borbón, de la colección Wildenstein de Nueva York.

  
50 x 43 cm. El retrato de  Felipe IV que atribuyo a Velázquez


Detalle del craquelado


Detalle del adorno de la bocamanga, igual al de la serie del retrato de Viena